La Palabra Versión Hispanoamericana

Ezequiel 16:49-63 La Palabra Versión Hispanoamericana (BLPH)

49. Este fue el pecado de tu hermana Sodoma y de sus ciudades: orgullo, hartura de pan y despreocupación; fue incapaz de echar una mano al pobre y al indigente.

50. Se enorgullecieron y cometieron abominaciones en mi presencia; por eso las hice desaparecer, como has podido ver.

51. Respecto a Samaría, no ha cometido ni la mitad de los pecados que tú; tus abominaciones son más numerosas que las suyas, de tal modo que has dejado en buen lugar a tus hermanas con todas las abominaciones que has perpetrado.

52. Así pues, carga con tu afrenta por haber inclinado la balanza a favor de tus hermanas; con tus abominables pecados las has dejado en buen lugar. Así pues, avergüénzate y carga con tu afrenta, por haber dejado en buen lugar a tus hermanas.

53. Pero cambiaré la suerte de Sodoma y sus ciudades y la suerte de Samaría y sus ciudades, y la tuya junto con la de ellas,

54. de este modo tendrás que soportar tu afrenta y avergonzarte de todo lo que has hecho, convirtiéndote así en un consuelo para ellas.

55. Tu hermana Sodoma y sus ciudades volverán a su situación anterior; tu hermana Samaría y sus ciudades volverán a su situación anterior; y también tú y tus ciudades volverán a vuestra situación anterior.

56. ¿No hiciste de tu hermana Sodoma objeto de tus comentarios hirientes en tu época arrogante,

57. antes de que quedase al descubierto tu desnudez? Pues del mismo modo resuena ahora a tu alrededor el insulto de las ciudades edomitas, de sus circunvecinas y de las ciudades filisteas, que te desprecian.

58. Ahora tendrás que cargar con tu inmoralidad y tus abominaciones —oráculo del Señor—.

59. Pues esto dice el Señor Dios: Debería hacer contigo lo mismo que tú hiciste, cuando despreciaste el juramento y rompiste la alianza.

60. Pero yo me acordaré de la alianza que sellé contigo cuando eras joven y estableceré contigo una alianza eterna.

61. Por tu parte, recordarás tu conducta y te avergonzarás cuando yo tome* a tus hermanas, mayores y menores, y te las dé como hijas, aunque no como partícipes de tu alianza.

62. Estableceré mi alianza contigo y tendrás que reconocer que yo soy el Señor,

63. de modo que, al acordarte del pasado, te avergüences y, avergonzada, no vuelvas a abrir la boca, pues voy a perdonarte todo lo que has hecho —oráculo del Señor Dios—.